280.000 usuarios de la sanidad privada pasan a la pública
El sindicato de médicos augura más listas de espera en los centros de salud
ELENA G. SEVILLANO - Madrid - 03/01/2009
Los médicos de los centros de salud madrileños tienen desde anteayer, 1 de enero, 280.000 pacientes nuevos, que se suman a sus ya apretadas agendas.
El sindicato de médicos Femyts alertó ayer de que "la masificación va a resultar insoportable". Los facultativos calculan que para atender a esta población extra se necesitaría contratar entre 100 y 120 profesionales más. Algo que la Consejería de Sanidad todavía no ha hecho, ya que asegura que está esperando a ver qué centros de salud concentran un mayor número de nuevos pacientes. Serán ésos los que reciban los refuerzos.
La llegada de los 280.000 usuarios extra es resultado de la supresión de las colaboradoras, entidades que prestan atención sanitaria a los empleados públicos de la Comunidad de Madrid (120.000 entre titulares y familiares) y a empresas como RTVE, BBVA, Banco Santander, Fábrica Nacional de Moneda y Timbre y Altadis, entre otras.
Se trata de una opción a la que podían acogerse desde los años sesenta grandes empresas, que ofertaban servicios médicos propios y obtenían a cambio un descuento en las cotizaciones a la Seguridad Social.
El Ministerio de Economía ha incluido en la Ley de Presupuestos Generales de 2009 la desaparición de estos convenios de colaboración.
Todos esos trabajadores, que antes eran atendidos por empresas privadas, pasan ahora al sistema público. La medida, por tanto, afecta a todo el Estado, aunque la mayor parte de las colaboradoras están en Madrid.
El PP presentó en el Congreso en noviembre pasado una enmienda a los Presupuestos en la que solicitaba al Gobierno que no eliminara el sistema.
Los populares afirmaban que suponía "una presión añadida" sobre el sistema público y que provocaría un "colapso" en la sanidad madrileña.
El consejero de Economía, Antonio Beteta, predijo en septiembre que las listas de espera "van a empeorar" en Madrid.
Femyts también cree que la llegada de más pacientes va a saturar la ya desbordada atención primaria. "Se trata de una auténtica chapuza, de una falta de planificación imperdonable", critica el sindicato. "La Comunidad sabía hace meses que se suprimían las colaboradoras el 1 de enero", asegura su portavoz, Julián Ezquerra.
Los nuevos usuarios todavía no tienen nuevo médico asignado. Son ellos los que tienen que ir a su centro de salud y elegir médico de cabecera y pediatra, afirma una portavoz de la Consejería de Sanidad, que añade que a los médicos que atendían a los usuarios de colaboradoras se les ofrecerá trabajar en atención primaria.
La Comunidad mantendrá "como prestación social" para sus funcionarios la atención especializada. Para el resto de trabajadores, habrá un "periodo de transición" en caso de que estén siguiendo un tratamiento, como quimioterapia o diálisis, que pagará la Administración. Por ejemplo, el BBVA también garantiza los tratamientos, las intervenciones y las hospitalizaciones hasta el 28 de febrero. Y los partos, hasta junio. Se trata de que el paso a la Seguridad Social y sus listas de espera "no sea brusco", afirma una portavoz del banco.
Mostrando entradas con la etiqueta privada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta privada. Mostrar todas las entradas
viernes, 2 de enero de 2009
lunes, 22 de diciembre de 2008
sanidad privada & púublica , la opinion de malaga,2-
Sanidad
Para casos graves, el sistema público
Cirugía. Los pacientes prefieren la sanidad pública para la intervención de patologías graves, según el barómetro sanitario.
El 55% de los pacientes prefiere la sanidad estatal, frente al 34% que se decanta por lo privado.
Los centros públicos ganan en tecnología y medios, y las clínicas en confort y atención rápida
.
MÁLAGA Los pacientes siguen prefiriendo la sanidad pública frente a la oferta privada, a pesar de las listas de espera y la saturación de los hospitales.
Sobre todo, eligen el sistema de salud estatal en la atención de enfermedades graves; un 55,5 por ciento se decanta por los centros públicos, frente al 34 por ciento que opta por lo privado. Estos son los datos que recoge el último barómetro publicado por el Ministerio de Sanidad y Consumo.
La tecnología, los medios disponibles y la capacitación de los profesionales son las razones por las que la sanidad estatal gana terreno a lo privado.
En cambio, el sistema sanitario de las compañías aseguradoras continúa ganando en confort, rapidez en la asistencia y trato personal.
La sanidad pública es objetivo de constantes críticas por la demora asistencial, el colapso en las urgencias y la falta de camas y habitaciones.
Pero aún así, el 47 por ciento considera que funciona bien, pero necesita cambios, mientras que el 20 por ciento opina que los servicios son bastante buenos. Por su parte, el 30 por ciento de los encuestados señala que necesita cambios fundamentales, mientras que el 4,7 por ciento cree que el sistema está tan mal que habría que modificarlo.
En atención primaria el 61 por ciento de los pacientes confían en lo público, frente al 32 por ciento que apuesta por la sanidad privada.Las clínicas y centros concertados con las compañías aseguradoras aumentan su cobertura asistencial por la agilidad en los tiempos de respuesta y la comodidad. "No hay lista de espera ni para consulta ni cirugía. La intimidad del enfermo es muy importante, porque no tiene que estar compartiendo habitaciones con otros tres y, además, existen los mismos servicios que en lo público", asegura José Antonio Ortega, vocal de ejercicio libre del Colegio de Médicos. Las estadísticas revelan en parte esta realidad, pues la sanidad pública sigue suspendiendo por la demora (4,5) y alcanza el aprobado en la oferta de habitaciones (5,4).
Para casos graves, el sistema público
Cirugía. Los pacientes prefieren la sanidad pública para la intervención de patologías graves, según el barómetro sanitario.
El 55% de los pacientes prefiere la sanidad estatal, frente al 34% que se decanta por lo privado.
Los centros públicos ganan en tecnología y medios, y las clínicas en confort y atención rápida
.
MÁLAGA Los pacientes siguen prefiriendo la sanidad pública frente a la oferta privada, a pesar de las listas de espera y la saturación de los hospitales.
Sobre todo, eligen el sistema de salud estatal en la atención de enfermedades graves; un 55,5 por ciento se decanta por los centros públicos, frente al 34 por ciento que opta por lo privado. Estos son los datos que recoge el último barómetro publicado por el Ministerio de Sanidad y Consumo.
La tecnología, los medios disponibles y la capacitación de los profesionales son las razones por las que la sanidad estatal gana terreno a lo privado.
En cambio, el sistema sanitario de las compañías aseguradoras continúa ganando en confort, rapidez en la asistencia y trato personal.
La sanidad pública es objetivo de constantes críticas por la demora asistencial, el colapso en las urgencias y la falta de camas y habitaciones.
Pero aún así, el 47 por ciento considera que funciona bien, pero necesita cambios, mientras que el 20 por ciento opina que los servicios son bastante buenos. Por su parte, el 30 por ciento de los encuestados señala que necesita cambios fundamentales, mientras que el 4,7 por ciento cree que el sistema está tan mal que habría que modificarlo.
En atención primaria el 61 por ciento de los pacientes confían en lo público, frente al 32 por ciento que apuesta por la sanidad privada.Las clínicas y centros concertados con las compañías aseguradoras aumentan su cobertura asistencial por la agilidad en los tiempos de respuesta y la comodidad. "No hay lista de espera ni para consulta ni cirugía. La intimidad del enfermo es muy importante, porque no tiene que estar compartiendo habitaciones con otros tres y, además, existen los mismos servicios que en lo público", asegura José Antonio Ortega, vocal de ejercicio libre del Colegio de Médicos. Las estadísticas revelan en parte esta realidad, pues la sanidad pública sigue suspendiendo por la demora (4,5) y alcanza el aprobado en la oferta de habitaciones (5,4).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)